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Hoy os traigo una receta diferente y seguro que desconocida para muchos. Hoy hago honor a una tierra que amo, en la que no he nacido, pero como si lo hubiese hecho. La que siempre está en mi corazón y me acompaña allá donde vaya y me ha acogido desde que decidí venir aquí hace ya 13 años. ¡Euskadi!

El País Vasco tiene muchas cosas bonitas, imposibles de nombrar aquí porque daría para una enciclopedia, pero si tuviera que elegir tres serían: su gente, los paisajes y la comida, no sabría establecer el orden.

Por eso hoy, he decidido hacer un postre típico vasco y, además, un postre típico navideño ya que tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina. Puede ser una oportunidad para sorprender a tus comensales con algo diferente y, además, solo necesitarás cuatro ingredientes y un poco de tiempo porque, aunque es un postre sencillo, tiene que estar al fuego algo más de una hora.

La intxaursalsa es una crema dulce de nueces y lleva haciéndose desde hace muchos años en el País Vasco, especialmente para la cena de Nochebuena y, sobre todo, en la zona de Guipúzcoa. En los caseríos abundaban las nueces y la leche así que, con esto, ya tenían dos de los ingredientes necesarios para nuestra intxaursalsa. Durante una época, este postre fue el gran olvidado, pero hace unas tres décadas los cocineros vascos lo rescataron de este olvido y, ¡qué alegría!, porque está buenísimo.

Dicho esto, ahí tienes la receta.

Ingredientes:

En los ingredientes yo he hecho alguna modificación para que sea más sanote, pero puedes hacerlo con los ingredientes tradicionales.

  • Nueces (200 Gr.)
  • 1 litro de leche (yo he utilizado leche de almendra)
  • Azúcar (100 Gr.) en este caso he utilizado azúcar de coco.
  • Canela al gusto

Lo primero que tenemos que hacer es pelar las nueces y partirlas en trozos pequeñitos, lo mejor es que te ayudes de un mortero o una picadora ya que los trozos no han de quedar grandes (la primera vez que lo hice cometí este error).

En una cazuela calentamos la leche y, antes de que empiece a hervir, añadimos el azúcar, la canela en rama y las nueces y dejamos que todo vaya cociendo a fuego lentito durante unos 70 minutos. De vez en cuando removemos la mezcla.

Pasado este tiempo retiramos del fuego y lo servimos en cuencos individuales. Este postre se puede tomar caliente, templado o frío, a gusto del consumidor. A mí personalmente me gusta templadito. Si los tropiezos te molestan puedes colar la intxaursalsa.

Sencillo, ¿verdad? Ya me diréis si probáis a hacerlo.