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Me encanta la navidad desde siempre. Supongo que siendo niño es lo habitual, yo, al menos, no conozco, ni he conocido nunca, a ningún niño al que no le guste la navidad. Ahora, ya de adulto la cosa cambia. No es mi caso, a mí, como os digo, me encanta y tampoco sabría decir exactamente por qué. Quizá las luces, la ilusión, compartir momentos con seres queridos, los reencuentros, celebrar la vida, disfrutar de la comida, hacer y recibir regalos…

A pesar de esto, uno ya empieza a querer volver a la normalidad en todos los aspectos, ya que, como dicen, “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Apetece recuperar nuestras rutinas, también en cuanto a nuestros hábitos de alimentación. Una vez que hemos disfrutado de muchos platos que no comemos tan habitualmente y en cantidades también mayores de lo habitual, o de dosis extra de azúcar, nuestro cuerpo nos pide volver a recuperar nuestros hábitos más saludables. ¿Te has marcado ya tus propósitos en relación a tu salud?.

Después de tanta comilona sentimos el cuerpo más pesado, con una energía diferente, con más sed de lo habitual, entre otras muchas cosas. Cuando empecé a comer mejor, aprendí también a escuchar a mi cuerpo y a entender lo que este necesitaba y, ahora, una vez disfrutadas las fiestas, ya me pide que lo cuide un poco más de nuevo. Ese es el gran éxito, llegar al punto en el que no sea un sacrificio comer sano, sino que lo haces porque te das cuenta de que te encuentras mucho mejor así y de que tu energía es totalmente diferente cuando así lo haces. Ayuda mucho también aprender a cocinar, aunque sea de forma muy básica y darse cuenta de que hay muchísima variedad de recetas, alimentos y formas de cocinarlos totalmente deliciosas. Cuando las personas me dicen que comer sano es aburrido e insípido, profundizo un poco en cómo comen verduras, por ejemplo, y siempre ocurre que me encuentro con que comen ensalada y judías verdes como mucho, y ya, además de cocinarlo de una forma muy sosa. Si esto es así, normal que no te guste comer sano, menudo infierno y aburrimiento si uno tiene que comer siempre así. Es como estar siempre castigado. Comer sano puede ser riquísimo, te lo aseguro. Así que, anímate e investiga un poquito. En internet hay millones de recetas y en mi web también puedes encontrar algunas, todavía poquitas porque la página lleva abierta poco más de un mes, pero cada vez iré subiendo más.

Por otra parte, si tu caso es la tendencia a ganar peso y en estas navidades esto ha ocurrido, no te preocupes. Lo hecho, hecho está. Quédate con lo que has disfrutado y ponte en acción ahora para recuperar tu peso adecuado según tus características. Lo recomendable es que vayas empezando a adquirir hábitos saludables en cuanto a tu estilo de vida (alimentación, actividad física, gestión del estrés, planificación del tiempo…) y que lo hagas poco a poco y desde el amor como otras tantas veces he escrito en mis artículos. No caigas en la trampa de volver a intentar hacer una dieta que solo te llevará a frustrarte aún más y a ganar el peso que pierdas más algún kilo extra cuando la abandones.

Si necesitas orientación, pídeme cita y entre los dos evaluaremos tu caso particular, estableceremos unos objetivos y trazaremos nuestro plan de acción. Recuerda que con ayuda siempre es más sencillo y que sí que puedes conseguirlo.